Tu hijo vive con la nariz escurriendo. A veces transparente, a veces más espesa. Te sabes de memoria las marcas de pañuelos y cada dos semanas visitas a la farmacia. ¿Te suena familiar?
En la infancia es común que haya mocos, pero cuando se convierten en un compañero constante, hay que preguntarse: ¿es una infección o una alergia?
¿Cómo saber si es alergia?
Moqueo claro, persistente, sin fiebre
Empeora en las mañanas o con polvo, cambios de clima o animales
Acompañado de estornudos en ráfaga y ojos llorosos
¿Y si es infección?
Moqueo más espeso o verdoso
Fiebre o malestar general
Mejora o cambia con el paso de los días
¿Se pueden combinar?
¡Sí! A veces una alergia mal controlada favorece infecciones frecuentes. Por eso es importante evaluar bien la causa y dar tratamiento específico.
👨⚕️ Agenda una consulta
Soy alergólogo e inmunólogo clínico y pediatra. Evaluamos con detalle si es algo pasajero o una inmunodeficiencia, y damos seguimiento con calidez y ciencia.